Risotto

Me gusta el risotto con carne de hongos; portobellos, shiitakes, champignones, cualquiera, pero que sean bien gorditos. Me gusta cuando los corto y el cuchillo se hunde en la masa haciendo un poquito de resistencia. Comer el risotto es muy rico. Preparar los ingredientes y cocinarlo, es…, hacer magia.
Primero, tener todo cortado en tamaños iguales: la zanahoria, el puerro, los espárragos. Después preparar un buen fondo de verduras o de pollo. Con cualquiera de los dos caldos me gusta. Luego rehogar, es uno de los más altos momentos; los aromas potenciados con un buen aceite de oliva extravirgen, mmmm, se empiezan a movilizar los jugos en el estómago y la boca se te hace agua, no?
Es entonces que llega la vedette del espectáculo: el arroz. Arbóreo, el mejor, de buen almidón y redondete. Y ahí vamos, incorporado a la sazón, rehogado él mismo, esperando ansioso por la avalancha del líquido, salado en lo justo, y a revolver. Revuelve y revuelve, con cuchara de madera, eh? Y dale, y vas viendo cómo se va poniendo untuoso, a medida que el grano se abre. Sigues revolviendo y agregando más caldo, cada vez que te lo pida, mientras no paras de revolver.
Son unos cuantos minutos, hasta que ves cómo la generosidad del arroz te avisa y te obliga a parar. Porque lo mejor del risotto es el arroz. Que es una verdad de perogrullo, sí claro, pero no por eso menos contundente.
¿Sabes qué te sugiero? Pídele, tiernamente a tu pareja, que te prepare un trago en lo que estás revolviendo: es el aperitivo ideal.
La albahaca del jardín francés, como estaba cerca, adornó un poco en la mesa cada plato servido con pimienta recién molida y queso rallado. Sí, ese, el Reggianito de Sancor.
¡Buen provecho!

Fin del verano

Va a hacer falta un buen otoño tras un verano tan largo.
Silvio Rodríguez

La nostalgia viene a salvarme, casi siempre. Ayer veía las fotos de hace dos años. Este mismo equinoccio, en 2009, nos encontró a Alberto y a mí, paseando por Segovia. Y yo fui muy feliz en esos días en que el invierno se despedía de Madrid, mientras el verano lo hacía en Buenos Aires, como ahora.
Adiós, dice el estío de este lado del mundo y lo agradezco mucho. Un verano muy largo, para mi gusto. Un verano tramposo.

How to say goodbye

Ella canta. Su cuerpo largo, esbelto, joven, acompaña a su voz en una armonía casi perfecta. Ella canta ahora una canción que le pido. Ella canta para mi. La cocina de mi casa suena a su voz y al agua que sale mientras ella lava los platos. El sonido dulce, chiquito, invade desde hace seis meses el living, el pasillito donde reposan los libros en su estante heredado de otra casa, se escurre por las habitaciones y mitiga el ruido que sube de la calle.
¿Qué haremos cuando se vaya Marena? Me pregunta Ana y no se si tiene certeza del tamaño de su pregunta. La vamos a extrañar dice Alexis cuando pensamos juntos en su partida próxima. Viajo sola al trabajo por la mañana, con la cabeza puesta en ese día y me alegra saberla de regreso a su lugar, sus libros, sus cosas, a la tranquilidad y al silencio. Así la veo: comiendo un bagel y tomando su cafecito endulzado con azúcar blanca y pienso que un poco de ella queda aquí, un poco de mí se va con ella.
Chao nena. Nos harás falta durante un tiempo; justo hasta que te volvamos a ver.

José Julián

Uno de los primeros libros que leí completo fue La Edad de Oro. A pesar de toda la manipulación contextual que se hizo de las palabras que en él escribió Martí, la revista, en cuatro números, como fue concebida originalmente, es una joya literaria para niños y adultos.
En cada número, hay una sección que se llama La última página, donde precisamente aparecían las reflexiones del poeta a modo de resumen. Siempre me gustó este fragmento, que casi reproduzco de memoria y al que acudo en muchos momentos, en muchos.

Los versos no se han de hacer para decir que se está contento o se está triste, sino para ser útil al mundo, enseñándole que la Naturaleza es hermosa, que la vida es un deber, que la muerte no es fea, que nadie debe estar triste ni acobardarse mientras haya libros en las librerías, y luz en el cielo, y amigos, y madres.

Los números de 2010

(que amablemente me ha mandado WordPress)

Los duendes de estadísticas de WordPress.com han analizado el desempeño de este blog en 2010 y te presentan un resumen de alto nivel de la salud de tu blog:

Healthy blog!

El Blog-Health-o-Meter™ indica: Wow.

Números crujientes

Imagen destacada

Un Boeing 747-400 transporta hasta 416 pasajeros. Este blog fue visto cerca de 11,000 veces en 2010. Eso son alrededor de 26 Boeings 747-400.

En 2010, publicaste 73 entradas nuevas, haciendo crecer el archivo para 273 entradas. Subiste 49 imágenes, ocupando un total de 12mb. Eso son alrededor de 4 imágenes por mes.

Tu día más ocupado del año fue el 3 de noviembre con 240 visitas. La entrada más popular de ese día fue Catrina.

¿De dónde vienen?

Los sitios de referencia más populares en 2010 fueran networkedblogs.com, torosalvaje.blogspot.com, juncalcacho.blogspot.com, lapizynube.blogspot.com y querrehacereseviaje.blogspot.com.

Algunos visitantes buscan tu blog, sobre todo por sueños, sueño, mirame bien, reloj de cuarzo y autofoto.

Lugares de interés en 2010

Estas son las entradas y páginas con más visitas en 2010.

1

Catrina noviembre, 2010
10 comentarios.

2

Sueño que sueño que estoy soñando enero, 2010
7 comentarios.

3

La verdadera historia del reloj de cuarzo julio, 2009
18 comentarios.

4

De qué se trata marzo, 2008
12 comentarios.

5

Crema de papa octubre, 2010
5 comentarios.