Parte de guerra

Muchacha

No se puede matar a una muchacha
y acomodarse luego en los abismos de la vida ordenada
para vivir impune frente al vértigo de su último aroma,
de una cita larga, obstinadamente imaginada.
Aunque su muerte diera la alegría a los seres perfectos
y al pie de su recuerdo, el homicida
los más turbios secretos recabara:
no se puede matar a una muchacha
que florece en los sitios despoblados de una última tregua
y en deuda con su luz
fomenta el caos
abierto el corazón. Como aguardando.

Marilyn Bobes. La Habana, 1955.

Anuncios

7 comentarios en “Parte de guerra

  1. Marilyn Bobes…ya la habia olvidado…recuerdo a su hermana…insoportable chica de la escuela de Biología…Marilyn no…me gustaba el aire de ida que tenía…
    besotes de despedida…

  2. Eso Pal, todo se paga, siempre.
    Hay una justicia ahí, que no la llamo divina porque no creo en las divinidades.
    Estoy segura de que cada cosa que hacemos buena o mala, de alguna manera vuelve.
    Qué bueno que anduviste por acá. Un beso.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s