Misterio

El otro, el mismo

Creo que muchos tenemos un anhelo de simplicidad. Un deseo casi infantil de entender y ordenar el mundo que nos rodea. ¡Sería tan cómodo saber que esto está bien y esto otro mal, que éste me quiere y éste no! El problema de esa idea es que peca de ingenua: las personas -como las sociedades- somos tremendamente complejas; rara vez actuamos movidas por una sola razón, rara vez somos unidimensionales, rara vez decimos toda la verdad.

Por Mori Ponsowy. El misterio de los otros.

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6 comentarios en “Misterio

  1. Estoy de acuerdo.
    Tenemos esa necesidad de entenderlo todo, de clasificarlo y comprenderlo, y con ello sentirnos seguros.
    Y me temo que no estamos capacitados para ello.
    Basta pensar en el universo para comprender que no lo estamos.
    Besos.

  2. Y lo más curioso es que, aún asumidas nuestras propias contradicciones y complejidades,
    nos cueste tanto aceptar las de los demás.
    Esperamos más claridad de la que damos.
    Como si el derecho a no ser absolutamente transparentes lo tuviesemos nosotros en exclusiva…
    Deberíamos pensar en esto más a menudo para ser más tolerantes con los otros ¿no?.
    Un beso.

  3. Iba a comentar sobre lo lindo de la prosa de este árticulo, pero justo me dio por leer la nota entera y vi que lo habías copiado de ahí. Después leí Camaroncito Duro y supe que el halago no hubiera sido en vano. Me encanta tu blog.

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