Garbage collector o el año que vivimos en peligro

El anonimato que ofrece Internet cuando anda uno navegando en la red tiene ese gustito morboso de espiar sin que el espiado se de cuenta. He aprovechado esa posibilidad a veces de manera impulsiva y adicta en momentos desesperados durante este año que ya casi termina. En el invierno tuve mi peor recaída. El cuerpo se quejó también y acusaba con señales de distinto tipo un dolor que parecía no aflojar. Pasé horas enteras transpirando y con la cabeza hecha una olla de presión, en la soledad tranquila de mi cuarto, buscando explicaciones, respuestas que por supuesto no estaban en ningún lado. Iba, una y otra vez a ciertos lugares que dañaban aún más mi autoestima y sufría, mucho.
Hoy me alegro de poder escribir los verbos en pasado.
En el bookmark de Firefox no quedan rastros de visitas de incógnito y lo mejor es que el tiempo, que es el remedio que todo lo cura, ha logrado que me importe nada lo que antes parecía ser el hilo del que pendía el motor de mis piernas. Borré links, contactos, historiales, posts, comments. Poco a poco, mientras lo fui necesitando despareció la evidencia de un tipo de relación dañina, incómoda y lacerante. Lo hice yo sola, casi sin ayuda, sólo con el convencimiento de que así era la única forma de emerger a la superficie. Fue difícil, pero de nuevo, leo el verbo en pasado y me pone contenta.
Sé que hubo amigos atentos, que mantuvieron la distancia porque confiaron en mí y estaban seguros de que podía lograrlo. El 2009 se va con toda esa carga y la sensación de haber retomado el buen rumbo.
La vida está en otra parte, dice Kundera y yo hago mía la frase cuando faltan 27 días para que el calendario sume un año más.

e-Nojo

No se si es bueno que el día empiece así. Hay una ligera bruma afuera. En mi escaso paisaje, poblado de antenas, sólo destaca el cartel publicitario del contrafrente durísimo de cemento y ladrillos.
Leo lo que se escribe en otros lados y se me atraganta un insulto. El blog, como el papel, lo aguanta todo.

Ni

Tengo un amigo que insiste en aplicar a todo la teoría de la PNL, desde que un maestro japonés le acercó los fundamentos principales. Uno de los conceptos es que los seres humanos tenemos tres sistemas de representación, aunque desarrollamos uno más que los dos restantes. Según esto hay personas que son visuales, otras auditivas y otras cinéticas.
Soy visual y el nombre de este blog es un ejemplo de ello. Pero la música es una parte muy importante de mi vida, casi desde que abrí los ojos al mundo.
Tiendo a asociar músicas con distintas etapas. La canción que mejor describe este momento, cuando estoy a punto de cumplir 45 años, es una canción chiquita, con muchos lugares comunes, con una prosa simple sin mucho vuelo. ¿Está mal? La verdad es que pensándolo bien, ha sido así muchas veces. Se que alguien puede decir que en la repetición está el síntoma… y qué le vamos a hacer. Es lo que hay.

La marea por Carlos Varela. No es el fin, 2009.

e@migrar

Jacarandá

La explosión del jacarandá es una de las cosas que me ata a esta ciudad. Buenos Aires pierde la adustez y pareciera que el sol toca cada árbol con la luz violeta del atardecer. Luego cuando el calor avanza las veredas se enchastran en un asquete de flores podridas y verano interminable.
Pero ahora, lo que se dice ahora, sólo miro para arriba y veo toda esta hermosura.

Un país con el nombre de un río por Jorge Drexler. Cara B, 2008.