Bolaño

Hace poco menos de dos años conocí a un hombre que me llevó de la mano hasta Roberto Bolaño. Un fragmento de Buba me dejó con ganas de más. Leí, meses después, Los detectives salvajes y detrás Llamadas telefónicas y luego Putas asesinas y más tarde Estrella distante.
De la última entrevista concedida por Bolaño rescato la respuesta a esta pregunta.

– ¿Qué es la patria para usted?

– Lamento darte una respuesta más bien cursi. Mi única patria son mis dos hijos, Lautaro y Alexandra. Y tal vez, pero en segundo plano, algunos instantes, algunas calles, algunos rostros o escenas o libros que están dentro de mí y que algún día olvidaré, que es lo mejor que uno puede hacer con la patria.

Recordé que debo preparar de una vez mi viaje a Blanes.

Otoño

Ama al cisne salvaje

No intentes posar tus manos sobre su inocente
cuello (hasta la más suave caricia le parecería el brutal manejo del verdugo).
No intentes susurrarle tu amor o tus penas
(tu voz lo asustaría como un trueno en mitad de la noche).
No remuevas el agua de la laguna no respires.
Para ser tuyo tendría que morir.

Confórmate con su salvaje lejanía
con su ajena belleza
(si vuelve la cabeza escóndete entre la hierba).
No rompas el hechizo de esta tarde de otoño.
Trágate tu amor imposible.
Ámalo libre.
Ama el modo en que ignora que tú existes.
Ama al cisne salvaje.

Luis Rogelio Nogueras