Las palabras de Richard

Los diálogos en las películas de Richard Linklater no me aburren. Por el contrario, son casi un dictado de muchas cosas en las que pienso y creo.
Recuerdo especialmente la primera película dirigida por él que ví. Tape es una puesta en escena muy teatral de un reencuentro de amigos. Estaba sola y en el final quise tener a alguien cerca para comentarle que las situaciones en las que se ven envueltos los tres personajes eran muy parecidas a vivencias propias.
Luego se instalaron en mi estante de DVD’s, las dos más famosas pelis de Linklater. Veo una y otra vez Before Sunrise y Before Sunset sin cansarme.
La primera recorre lugares que conocí de niña en Viena. Anoche en la soledad cálida y tranquila de mi living volví a disfrutar de la voz de Kath Bloom en la cabina de la casa de discos que visitan Celine y Jesse y también del paso de ambos por el Prater y por el Friedhof der Namenlosen; lugares que recorrí con mi madre y mi hermano allá por los setentas.
La segunda, filmada nueve años después, me hace volver a París. Y en París fui muy feliz no hace mucho.
Sin parecer pretenciosa, puedo asegurar que ver estas películas enriquece el alma y llena de una paz que permite ir a dormir con una sonrisa.

Before Sunrise de Richard Linklater, 1995.

Camaroncito duro

Debo decir que cuando se anunciaba una película que tenía por director a Cameron Crowe, yo pasaba de largo.
Por estos días, que ando haciendo recuentos de lo que me han dejado los últimos 34 meses, también debo decir que las películas de Cameron Crowe son parte de lo bueno de ese tiempo.
Por mi lado, bajé un poco la pretensión y la mirada se dedicó a disfrutar del espectáculo cinematográfico en su conjunto, como un producto acabado. Y la verdad es que este señor tiene una forma manida, recurrente, pero muy efectiva de contar historias. Son historias simples la mayoría, guiones con un montón de lugares comunes de los que padece el cine que se produce en cantidades industriales en Hollywood y se salvan en sus manos, por algunos detalles que, repito, aprendí a apreciar.
El más relevante de ellos es la música. La OST que usa es digna de colección; hermosas y conmovedoras canciones que sostienen el vuelo de las imágenes y la secuencia de las tramas.
En estricto orden cronológico, esta es la lista de CC.

Say Anything, 1989
Singles, 1992
Jerry Maguire, 1996
Almost Famous, 2000
Vanilla Sky, 2001
Elizabethtown, 2005

Y como no podía ser de otro modo, un pedacito de Almost Famous; para muchos entendidos y público de a pie, su mejor película.

Los ideales

No estoy segura de que en este mundo de hoy podamos hacer algo para cambiarlo. Pero la historia de The Visitor es una muestra de que algo pequeño, hecho con amor y autenticidad, siempre es una esperanza.

The Visitor de Thomas McCarthy. 2007.

Francis y yo

The Godfather fue la primera película que ví de Coppola, en un cine de la ciudad de Belgrado. Yo tenía 8 o 9 años y mi madre insistía en llevarnos a ver cosas para adultos que a la verdad nos aburrían bastante a mi hermano y a mí. De cualquier manera la famosa secuencia del caballo muerto en la cama de uno de los personajes se quedó muy cercana en mi memoria y años después cuando elegí ver la peli, entendí muchas cosas que antes me habían pasado inadvertidas.
Desde entonces he seguido la carrera de este hombre como la de ningún otro director de cine. La mayoría de las cosas que ha hecho me gustan, aún aquellas que han sido rotundos fracasos de taquilla, además de llevarlo a dilapidar en esos proyectos gran parte de su fortuna personal.
Como ejemplo, una breve cronología de altos y bajos:

1972 The Godfather (two thumbs up)
1974 The Conversation (two thumbs down)
1974 The Godfather. Part II. (two thumbs up)
1982 One from the Heart (two thumbs down)

Casi que financiaba un desastre con lo obtenido en un éxito anterior y de nuevo a empezar de cero.
No obstante las opiniones de críticos, entendidos y público, me gustan los desaciertos de Francis.
Gracias a One from the Heart conocí a Tom Waits y no es un dato menor en el compartimento musical de mi bolso amarillo.

La banda sonora original de esa peli es el primer disco que compré en Amazon, que para los que hemos vivido detrás de la cortina de hierro es algo relevante.
The Conversation sigue siendo una de mis pelis favoritas; oscura, sórdida y perturbadora como pocas.
Rumble Fish es la mejor peli en la que ví a Mickey Rourke.
La historia Life without Zoe de New York Stories, me encantó, aún cuando fue la que peor suerte corrió de las tres.
Podría seguir citando, con el riesgo de aburrir a los que por acá pasan a cada rato.
Coppola resume su actitud como hacedor de películas en una frase, a propósito de la falta de presupuesto, cuando rodaba Apocalypse Now.

Okay, antes de caer al abismo, hagamos de esto una gran película.