
El materialismo dialéctico es contundente. La fe no existe. Los hechos se desencadenan por causalidad y casualidad, sin intervención de ninguna fuerza divina. Todo suceso tiene un por qué, refrendado en la observación de la realidad y en sus consecuencias.
Pero hoy recibí un mensaje que venía de una cadena, de esas que tan tontas y pueriles siempre me han parecido.
¿Y sabés qué? Cómo me gustaría tener fe, para creer que puede salir bien, para no tener miedo.
Me acordé, como hago muchas veces, de mi abuela y su natural sabiduría. Pero le grité, diciéndole que no siempre lo que sucede conviene.
A mi proverbial postura optimista ante casi todo, se le ha presentado un problema; un problema de fe.
Autor: ZoePé
Adiós 2008
Save as…
La pregunta que quería hacerle, bien formulada, no dejaría lugar ni al reproche, ni a la duda, ni a la clásica respuesta con otra pregunta. Pero él la besó, igual que en su primer encuentro. Esta vez su boca devolvió el beso y se abrió luego en una sonrisa, mientras lo veía irse, a pie, bajo el sol de las tres de la tarde.
En el iPod, sonaba JJ.
Better together por Jack Johnson. In Between Dreams, 2005.
Una foto, un cuento
Trixie on the cot, NYC por Nan Goldin. Washington D.C., 1953.
Charlene O’Connor tomaba Four Roses como la Joplin, straight up, nada de on the rocks.
– ¿Quieres?
– Prefiero la cerveza.
– La cerveza engorda y no te aplaca el taladro, pero qué vas a saber tú de esas cosas.
Algo sabía, pero poco. Yo era joven y ella ya no. Estuve cuatro días con Charlene O’Connor.
Fue el verano del año que cayó el Muro. Le dije muy poco en ese viaje. Ella tampoco dijo mucho.
Biloxi Blues por Alberto Fuguet. Texto completo del cuento.
Valsecito
Pequeño vals por Marlango. Automatic Imperfection, 2005.
Para «el bebé de la novia de Cuti», Ana dixit.
