¡Solavaya!

Muerte

Los últimos días han estado llenos de noticias necrológicas. La trascendencia en los medios es porque se trata de gente pública, famosa. Estoy segura de que si tuviera 20 años no le prestaría mucha atención. Porque más allá de lo que estos muertos pueden representar para mi historia personal, Fernando Peña y Michael Jackson, son de las tantas personas que formamos parte del boom demográfico de los sesentas.
¡Qué se termine junio ya! No vaya a ser que a la flaquita esta le de por llevarse más gente que pasa de los cuarenta.

Efemérides

Le Clu de Paris

Él la besó en la calle. Ella no supo responder. Se encontraron en el tumulto del mediodía, cuando todavía él tenía su papel importante en las manos y ella guardaba el iPod en la cartera, un minuto antes del primer abrazo. Mientras caminaban esquivando a la gente, comprobaban que las fotografías que habían intercambiado se parecían bastante a lo que veían. Las miradas y las sonrisas los acercaron lo suficiente como para decidir compartir un almuerzo, a esa hora, en ese momento. En el único restaurant aleman de la manzana, que estaba usualmente lleno, se sentaron uno frente al otro para hablar de sus rutinas. El encanto de él inundó los ojos de ella que se aferró a su brazo después de que salieron nuevamente a la calle.

Safe and Sound por Azure Ray. Azure Ray, 2001.

Las palabras de Richard

Los diálogos en las películas de Richard Linklater no me aburren. Por el contrario, son casi un dictado de muchas cosas en las que pienso y creo.
Recuerdo especialmente la primera película dirigida por él que ví. Tape es una puesta en escena muy teatral de un reencuentro de amigos. Estaba sola y en el final quise tener a alguien cerca para comentarle que las situaciones en las que se ven envueltos los tres personajes eran muy parecidas a vivencias propias.
Luego se instalaron en mi estante de DVD’s, las dos más famosas pelis de Linklater. Veo una y otra vez Before Sunrise y Before Sunset sin cansarme.
La primera recorre lugares que conocí de niña en Viena. Anoche en la soledad cálida y tranquila de mi living volví a disfrutar de la voz de Kath Bloom en la cabina de la casa de discos que visitan Celine y Jesse y también del paso de ambos por el Prater y por el Friedhof der Namenlosen; lugares que recorrí con mi madre y mi hermano allá por los setentas.
La segunda, filmada nueve años después, me hace volver a París. Y en París fui muy feliz no hace mucho.
Sin parecer pretenciosa, puedo asegurar que ver estas películas enriquece el alma y llena de una paz que permite ir a dormir con una sonrisa.

Before Sunrise de Richard Linklater, 1995.

De la esperanza

Veo los edificios que rodean la ventana de mi nueva casa. Es un paisaje urbano feo y duro. Aún así el sol sale un poquito hasta subir lo suficiente e inundar la cocina. Saboreo el café recién hecho, en la misma cafetera de la otra vez. Soy la misma, sabes? He cambiado y acomodé mi cuerpo y mi cabeza a nuevos espacios y países, a nuevas personas. Tengo una hija. Soy la misma, te digo de nuevo. Y aquí estoy esperándote, porque todo lo que ha sucedido me ha transformado en la misma persona que te miró un día y nunca más se fue de tus ojos.
Aquí estoy esperándote.