A veces llegan cartas

Hace unos días recibo un e-mail que transcribo:

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Hola Zoe Pe,
Cómo está todo por BAires?
Y la bella de Ana?
Me envías la dirección de tu casa?……no creerás lo que me ha sucedido hoy…estaba haciendo café en la mañana y un paquete de café La llave me comentó que quería irse a Buenos Aires…..así que no me queda más remedio que contar contigo para que le des morada….como bien sé que haces con los amigos…y los amigos de los amigos…..tienes espacio en tu casa para tanto aroma?

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Mi sonrisa era casi carcajada cuando leo e inmediatamente respondo:

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Uh, qué café inteligente ese, no? Coméntale que aquí será tratado como se merece, ¡a la cafetera!
¿Cómo andamos por allá?
Besos.

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Luego de algún silencio y sobre la misma cadena de e-mails vuelvo a recibir:

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Mis amigos partieron el lunes. Desconocemos el itinerario, pero sabemos que el destino es BAires.
Tienen tus señas, así que se las arreglarán para encontrar tu puerta.
Para evitar impostores, llevan la contraseña adjunta.
Son amigos muy apreciados, pero no te fíes. Te advierto que, entrañablemente, invadirán tu casa.
Besos.

—–

Iba leyendo al son de una música muy conocida, adjunta en mp3 al mensaje…, Ay mamá Inés, ay mamá Inés, todos los negros tomamos café…!
Y finalmente hoy, el tan esperado arribo.
¿Qué puedo hacer ante tanta generosidad?
Ellos son tan humildes que no sé si aceptarán un homenaje público.
¡Gracias, chicos! Mi taza de café humea junto a la laptop, mientras les mando este beso y un abrazo apretado.

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4 comentarios en “A veces llegan cartas

  1. Pues a disfrutarlos!!!…. y a tomar café. Y a compartir unas risas… y cámara en mano 🙂

    Besos

  2. 🙂
    Como una botella de vino tinto y maríscos… y de atrás: “me gusta el vino, porque el vino es bueno…” jejejeje

    Tómate varias tazas y me alegra saber que eres una dirección confiable para cualquier paquetito de café con ansias de viajar.
    Beso.

  3. No sólo para “cafeses” viajeros, Pal. También para algún Riesling que quiera cruzar el océano, :). Y si viene con un portador querible, seguramente terminemos degustando el vinito de marras y charlando de lo lindo.

    Besos, chicas.

  4. A veces llegan cartas cargadas de sonrisas, de buenas vibras, de alegrías y esperanzas…
    Disfrútalo al máximo, como seguro que te mereces
    Un beso

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