Memoria de las manos

Guardo en mis dedos un archivo inmenso. Sólo que la memoria hace un refresh cuando entra de nuevo en contacto.
Por eso hay texturas que ya olvidé, que no recuerdo en lo más mínimo.
Por eso, ahora, mis dedos están llenos de vivencias, de suavidades, de formas simples y blancas, con aroma de calabacines e hinojo y compañía en cortos e intensos desayunos de días de semana.

Afortunada por Francisca Valenzuela. Muérdete la lengua, 2007.

So deep in the closet

Estuve ordenando el placard. Lo hago a la noche, alrededor de las tres o las cuatro de la mañana. No me banco la compu a esa hora y llevo dos libros terminados en una semana, es decir, me aburrí de leer también.
Además de ropa que no uso más, encontré algunas cosas de cuando vivía en México, D.F.

Linger (live acoustic) por The Cranberries. Everybody Else Is Doing It, So Why Can’t We? 1992.

Una revelación

Me llegó Gabo Ferro un domingo. Por teléfono escuché, por primera vez, una de esas canciones desgarradoras que luego no han dejado de sonar en mis oídos, hace ya casi un mes. La voz, las letras, la guitarra, que parece sacar de la tripa el dolor del abandono.
«Para traerte a casa» me hizo recordarte. En tu cumpleaños, acá te la dejo.

Para traerte a casa por Gabo Ferro. Mañana no debe seguir siendo ésto. 2007.