Todo sucede en agosto

And then I wonder who I am
Without the warm touch of your hand

Suelo ser de nostalgias. Pero no con tristeza, por el contrario mi memoria elije con selectividad de tabaquero viejo las mejores hojas para enviar a la tenería.
Recuerdo que hace un año, justo, después de una llamada telefónica que revolvió mis tripas hasta el vómito, mientras los demás comían empanadas gourmet, pensé que comenzaba un camino. Y sí, así fue, aunque no ví hasta hoy que era un camino en el sentido inverso, como el Viaje a la semilla del señor Carpentier.
Semilla al fin, no queda otra que tratar de abrir brecha en la tierra, again! Te digo que duele como la mierda.
Y si debo ser fiel a mí misma, también te digo que cada palabra dicha o escrita, cada segundo compartido, cada fotograma, cada nota de una canción, me lleva a un recuerdo hermoso que por mucho tiempo permanecerá aquí, en el lado caliente del cuerpo, el izquierdo por supuesto.
No quiero olvidar nada, sólo acomodarlo y volver a intentar, en un nuevo release v1.1, para no ser pretenciosa.

Cuando el amor no entra por Gabo Ferro. Mañana no debe seguir siendo esto, 2007.

Del dolor

Amor odio

– ¿Ha sufrido mucho por amor?
– La primera vez, mucho, después aprendí a tomarme las cosas con algo más de humor.
– ¿Y por odio?
– Aunque suene un poco pretencioso, nunca he odiado a nadie. Al menos estoy seguro de ser incapaz de un odio sostenido. Y si el odio no es sostenido, no es odio, ¿no?

De la última entrevista concedida por Roberto Bolaño.
Santiago de Chile, 1953 – Barcelona, 2003.

La verdadera historia del reloj de cuarzo

Cuando los investigadores suizos presentaron la revolucionaria idea del reloj de cuarzo a los fabricantes de relojes en 1967, la idea fue terminantemente rechazada. «Después de todo, no tiene resortes, no necesita ejes, no requiere engranajes, funciona con pilas, es electrónico. De ninguna manera puede ser el reloj del futuro». Tan seguros estaban los fabricantes suizos de tal conclusión que permitieron que sus investigadores exhibieran su inútil invento en el congreso mundial de relojería de aquel año. La gente de Seiko le dio un vistazo y el resto es historia.

Una de coreanos

La misma persona que dirigió Bin-Jip escribió el guión. No es un dato menor, a mi juicio. Es una historia tan bien llevada a imágenes, que es como leer un libro.
No fue esta la primera película que vi de Kim Ki-duk. Pero ninguna de las que hizo, antes o después, me sigue diciendo cosas. Aún en la soledad de este domingo.

Bin-Jip (AKA Hierro 3) de Kim Ki-duk, 2004.