Lecturas

Vuelve una y otra vez sobre las mismas letras, sólo para cerciorarse de que no escribió una cosa por otra. Esta vez fue directo, sin metáforas.
No hubo respuesta.
Es hora de cambiar los anteojos, piensa, mientras acomoda el pelo que cae tapándole los ojos.

Humo

Se me salió de las manos tu imagen hoy por la mañana. Viajó conmigo, cantando.
Mientras sentía tu respiración muy cerca de mi cara, te miré. No tengo acá el Photoshop para sacarte los ojos rojos.